5 de octubre de 2026
Cuánto cuesta una hora de máquina parada
Le pedimos a un cliente que calculara, calculadora en mano, cuánto le costaba una hora de línea parada. Nunca lo había hecho.
Sumó el material parado, los operarios pagados sin producir y el pedido que iba a llegar tarde, con su penalización incluida. El número le sorprendió tanto que lo revisó dos veces pensando que se había equivocado. No se había equivocado: ese coste nunca aparece en ningún informe hasta que alguien se sienta a sumarlo línea por línea.
Qué entra en el coste de una hora parada
Producción que no se hace. Las piezas que la máquina habría fabricado en esa hora, multiplicadas por el margen que deja cada una. Si la línea trabaja al límite de su capacidad, esa producción ya no se recupera y lo que se pierde es la venta entera.
Mano de obra sin producir. Los operarios asignados a esa máquina siguen cobrando mientras esperan. Y si la parada obliga a hacer horas extra para recuperar, se suman también.
Arranques y calidad. Muchas máquinas desperdician las primeras piezas al volver a arrancar hasta que se estabilizan: material, energía y tiempo de ajuste.
Retrasos. Transporte urgente, cambios de planificación y, en algunos clientes, penalizaciones por entregar tarde.
Un ejemplo para hacer la cuenta
Supongamos una línea que fabrica 200 piezas por hora con un margen de 1,50 € por pieza: son 300 € que se dejan de ganar. Dos operarios con un coste de 22 € la hora suman 44 € más. Si cada rearranque tira 15 piezas de 2 € de material, otros 30 €. En total, unos 374 € por hora, y eso sin contar retrasos ni penalizaciones.
Con ese número por hora, multiplícalo por las horas de paradas no planificadas de un mes. Ahí aparece la cifra que nadie había puesto en ningún informe.
El coste de la parada, al lado del coste de evitarla
Un gerente hizo esta misma cuenta antes de decidir si merecía la pena monitorizar sus máquinas: cuánto costaba cada hora de parada, cuántas había tenido en el último año y qué parte se podría haber evitado con un aviso a tiempo. Puso los dos números uno al lado del otro y decidió con esa comparación delante, no con la sensación de que «seguramente compensará».
Por qué casi nadie sabe su número
Porque las paradas cortas no se apuntan y las largas se recuerdan a ojo. Para hacer la cuenta bien hace falta saber cuántas horas para de verdad cada máquina, no las que alguien recuerda al final del turno. Eso es justo lo que da la captura automática de datos de máquina.
¿Habéis hecho alguna vez esa cuenta en vuestra empresa?
Así medimos las paradas reales de cada máquina →